Campaña Europa por la Paz: NO AL ESCUDO ANTI-MISILES

Borrador del Tratado conjunto entre China y la Federación Rusa sobre la Prevención del Despliegue de Armas en el Espacio Ultraterrestre, la Amenaza o el Uso de la Fuerza contra Objetos Espaciales. (PPWT)

Descargue la versión en PDF del Tratado PPWT (en inglés):
Download feb12_draft_ppwt.pdf

NOTA: El PPWT alberga un vacío en sus regulaciones sustancialmente peligroso. Bajo el Articulo I(c) - Sobre la definición del término “armas en el espacio exterior/ultraterrestre” el Tratado conjunto China-Rusia no prohibe HAARP como un arma de destrucción masiva basada en el espacio.

Vea el artículo: HAARP is a Space-based Weapon of Mass Destruction and must be banned by Treaty!
http://peaceinspace.blogs.com/peaceinspaceorg/2008/05/haarp-is-a-spac.html

El PPWT también carece de un mecanismo de aplicación de cumplimiento, cómo la agencia para el mantenimiento de la paz en el espacio exterior/ultraterrestre.

Expertos de China advierten de la expansión de la carrera de armamentos en el espacio

Lunes 2 de Junio, 2008
Por: Chris Buckley

PEKíN (Reuters) - Los expertos militares de China advierten de la expansión de la carrera armamentista en el espacio, mientras Pekín así cómo otras potencias rivales buscan contrarrestar las ambiciones estadounidenses de dominar los cielos.

Los EE.UU. y otras naciones occidentales han criticado los esfuerzos de China para establecer su presencia en el espacio, especialmente tras la prueba de Enero de 2007 cuando China derribó uno de sus satélites ya obsoleto.

Pero en un libro publicado por la asociación dirigida por el gobierno, Control y Desarme de Armamentos de China, dos expertos de la Armada de Liberación del Pueblo dijeron que la oferta de Washington por fortalecer su dominación de la seguridad en el espacio presiona a Pekín así cómo a otras potencias, a la competición e incluso a la confrontación.

“La confrontación estratégica en el espacio es difícil de evitar. El desarrollo de fuerzas en el espacio ultraterrestre denota signos de que la emergente carrera armamentista en el espacio agrandará su poder,” según escribió Wu Tianfu, perteneciente al Colegio del Segundo Comando de los Cuerpos de Artillería. Dichos Cuerpos, controlan el arsenal nuclear de China.

“Podemos decir que la armamentización del espacio ultraterrestre…. es ya imparable.”

Diplomáticos Chinos han dicho repetidamente que requieren de reglamentos internacionales más fuertes para evitar una muy costosa y des-estabilizadora carrera armamentista en el espacio. Pero el análisis del PLA sugiere que al menos algunas de las fuerzas militares de China se sitúen ante una perspectiva para dichos esfuerzos y crean que su país deba prepararse para una escalada de rivales.

“En un no muy lejano futuro, el espacio ultraterrestre ciertamente se convertirá en un escenario para la confrontación entre países,” según escribió Xu Nengwu, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de la Defensa Nacional. No obstante, reclamó que se requieren urgentes esfuerzos para detener la armamentización del espacio.

Xu añadió que, “Los ideales compartidos o las normas morales necesarias para crear una cooperación en asuntos de seguridad en el espacio ultraterrestre, son muy difíciles de formar en un plazo corto de tiempo”.

Las alertas surgieron tras una evaluación anual de las tendencias globales publicadas por la asociación china del control de armamentos, las cuales aparecieron en las librerías locales recientemente. Éstas se agregan para intensificar los intercambios entre Pekín y Washington acerca de las ambiciones en asuntos sobre el espacio.

El pasado mes, el Presidente Chino Hu Jintao respaldó públicamente la oposición de la Federación de Rusia a los planes de los EE.UU para establecer un sistema de defensa anti-misiles que incluyera bases en el este de Europa.

Aunque, oficiales del Pentágono han justificado sus esfuerzos para fortalecer la seguridad espacial de los EE.UU, argumentando las actividades de China.

El General de la Brigada de la Armada del Comando Estratégico de los EE.UU. Jeffrey Horne comunicó al panel del Congreso, el pasado mes que:
“Pekín esta depurando “agresivamente” su habilidad para derribar satélites, así cómo otras capacidades espaciales.

Horne añadió que los Estados Unidos deben “proteger pro-activamente nuestras capacidades espaciales”.

Entre los fabricantes de armamentos pendientes de los esfuerzos espaciales de los EE.UU, se encuentran Lockheed Martin Corp., Boing Co. y Northrop Grumman Corp.

El experto militar chino, Wu, dijo que su país era la víctima y no el autor en el conflicto.

Wu escribió; “Dominado por la idea de la dominación absoluta del espacio exterior, una potencia importante está haciendo una queja significativa sobre la dominación del espacio, está creando rivales y está provocando la confrontación”.

(Edición por Nick Macfie y Bill Tarrant)

http://www.reuters.com/articlePrint?articleId=USPEK20699720080602

Instrucciones para firmar, ratificar y depositar el TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR

Instrucciones para firmar, ratificar y depositar el TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR.

Artículo 102 DE LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS DICE:

1. Todo tratado y todo acuerdo internacional concertados por cualesquiera Miembros de las Naciones Unidas después de entrar en vigor esta Carta, serán registrados en la Secretaría y publicados por ésta a la mayor brevedad posible.

2. Ninguna de las partes en un tratado o acuerdo internacional que no haya sido registrado conforme a las disposiciones del párrafo 1 de este Artículo, podrá invocar dicho tratado o acuerdo ante órgano alguno de las Naciones Unidas.

Artículo X DEL TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR DICE:

1. Este Tratado estará a la disposición de todos los Estados para su firma. Cualquier Estado que no firme el Tratado antes de su puesta en vigor de acuerdo con el párrafo 3 de este artículo, podrá acceder o unirse al mismo en cualquier momento.

2. Este Tratado estará sujeto a la ratificación de los Estados Signatarios. Los documentos de ratificación o de ingreso serán depositados ante el Secretario General de los Naciones Unidas.

3. Este Tratado entrará en vigor a partir del depósito de los documentos de ratificación por cinco (5) gobiernos, en conformidad con el párrafo 2 de este artículo.

4. Para aquellos Estados cuyos documentos de ratificación o ingreso sean depositados después de la entrada en vigor del Tratado, la entrada en vigor será a partir de la fecha del depósito de sus documentos de ratificación o de ingreso.

5. El depositario informará puntualmente a todos los Estados Signatarios que ingresan la fecha de cada firma, la fecha del depósito de cada documento de ratificación o ingreso, la fecha de la puesta en vigor de este Tratado y de cualesquiera enmiendas al mismo, así como el recibo de otros avisos.

6. Este tratado será inscrito por el Depositario en conformidad con el Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

Instrucciones para firmar, ratificar y depositar el TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR.

El Representante autorizado de cada Estado Parte del TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR debe firmar el Tratado y depositar una copia firmada del Tratado con el Secretario General de Naciones Unidas, como depositario de Tratado, lo antes posible.

Tan pronto como sea posible después de la firma, cada Estado Parte firmante debe ratificar el TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR y depositar de inmediato los instrumentos de ratificación con el Secretario General de Naciones Unidas, como depositario de Tratados.

Tan pronto como los instrumentos de ratificación sean depositados por cinco (5) Estados signatarios, el TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR entra en vigor segun al Articulo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

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TRATADO PARA PRESERVAR el ESPACIO EXTERIOR

Reafirmando la importancia y la urgencia de prevenir una carrera armamentista en el espacio exterior y de aprobar ofertas concretas que fortalezcan la confianza capaz de prevenir tal carrera de armamentos, según lo precisado en las Resoluciones 56/535 y 55/32 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la prevención de una carrera armamentista en el espacio exterior

Reconociendo el interés común de toda la humanidad en la exploración y uso del espacio exterior para propósitos pacíficos;

Reafirmando la voluntad de todos los Estados en cuanto a que la exploración y uso del espacio exterior, incluyendo la luna, los planetas y otros cuerpos celestes, sean para propósitos pacíficos y libres de armas, y efectuados para el provecho y en el interés de todos los países, independientemente de su grado de desarrollo económico o científico,

Reafirmando las provisiones de los artículos III y IV del Tratado sobre los Principios que Gobiernan las Actividades de los Estados en la Exploración y Uso del Espacio Exterior, incluyendo la Luna y Otros Cuerpos Celestes, Resolución 2222(XXI), anexo,

Recordando las obligaciones de todos los Estados de observar las provisiones de la Carta de las Naciones Unidas respecto del uso o a la amenaza de uso de la fuerza en sus relaciones internacionales, incluyendo sus actividades en el espacio,

Reafirmando el párrafo 80 del documento final de la décima Sesión Especial de la Asamblea General, resolución S-10/2, en el cual fue indicado que para prevenir una carrera de armamentos en el espacio deben tomarse medidas adicionales y deben efectuarse adecuadas negociaciones internacionales en el espíritu de este Tratado;

Reiterando que la Conferencia sobre el Desarme, como único foro multilateral para la negociación del desarme, ocupa la posición principal en la negociación de un acuerdo multilateral, o acuerdos, hacia la prevención de una carrera armamentista en el espacio exterior, en todos sus aspectos, tal y como lo establecen las Resoluciones 56/535 y 55/32 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención de una carrera armamentista en el espacio exterior,

Afirmando que es política de los Estados Signatarios de este Tratado la prohibición permanente de todo armamento en el espacio,

Los Estados Signatarios acuerdan lo siguiente:

Artículo I - PROHIBICIÓN PERMANENTE DE LAS ARMAS EN EL ESPACIO

1. Cada Estado firmante de este tratado:

(1) Implantará la prohibición de armas con base en el espacio exterior;

(2) Implantará la prohibición del uso de armas para destruir o dañar objetos que están en órbita en el espacio; y

(3)Ordenará el inmediato y permanente final de la investigación, desarrollo, prueba, manufactura, producción, y despliegue de todas sus armas con base en el espacio;

2. Cada Estado Signatario de este Tratado trabajará inmediatamente en el apoyo de otros estados no signatarios en la negociación, firma, ratificación e implantación de este acuerdo a escala mundial para prohibir los armamentos con base en el espacio.

3. El Secretario General de las Naciones Unidas someterá a la Asamblea General de las Naciones Unidas en un plazo de 90 días a partir de la fecha en la que tres (3) Estados Signatarios hayan firmado este Tratado, y cada 90 días en lo adelante, un informe sobre:

(1) La implantación de la prohibición permanente de las armas con base en el espacio requerida por la Sección 1 de este Artículo I; y

(2) el progreso hacia la negociación, firma, ratificación, e implantación de este Tratado según lo establece la Sección 2 de este Artículo I.

4. Nada de lo contenido en este Tratado será interpretado con el fin de prohibir las siguientes actividades, siempre que no estén relacionadas a las armas con base en el espacio:

(1) La exploración del espacio;

(2) La investigación y desarrollo espacial;

(3) Las pruebas, manufactura o despliegue que no estén relacionados con armas o sistemas armamentistas en el espacio;

(4) Actividades civiles, comerciales, o de la Defensa (incluyendo comunicaciones, navegación, vigilancia, reconocimiento, alertas o detección remota) que no estén relacionadas con armas o sistemas armamentistas con base en el espacio.

Artículo II

1. Cada Estado Signatario de este Tratado se compromete a no establecer bases en el espacio para objeto alguno que acarree armas nucleares o cualesquiera otra clase de armas, incluyendo armas para la destrucción en masa; o instalar tales objetos o armas sobre cuerpos celestes, o estacionar tales armamentos en el espacio exterior de alguna otra manera. La luna, los planetas y demás cuerpos celestes serán utilizados por todos los Estados Signatarios de Este Tratado exclusivamente para propósitos que no estarán relacionados con el armamentismo y que serán enteramente pacíficos.

El establecimiento de bases militares relacionadas a las armas, de instalaciones y de fortificaciones, las pruebas de cualquier tipo de armas y la práctica de maniobras militares en cuerpos celestes o sobre objetos en el espacio, será prohibido.

2. El uso de personal militar para la investigación científica o para otros propósitos pacíficos que no estén relacionados a las armas en el espacio, no será prohibido. El uso de cualquier equipo o instalación necesaria para la exploración o habitación pacífica de la luna, los planetas o de otros cuerpos celestes, o de otros objetos en el espacio, tampoco será prohibido.

Artículo III

Cada Estado Signatario de este Tratado asume el compromiso de no ayudar, estimular o inducir a un estado, grupo de estados, organización internacional, o cualesquiera otra entidad o programa, a involucrarse en actividades contrarias a las provisiones de este Tratado.

Artículo IV

Cada Estado Signatario de este Tratado conviene en la necesidad de establecer, financiar, equipar y desplegar una Agencia para la Paz en el Espacio Exterior, cuya misión será supervisar el espacio exterior y hacer cumplir la prohibición permanente contra las armas con base en el espacio que establece este Tratado.

Artículo V

De acuerdo a su uso en este Tratado:

1. Los términos “espacio” y “espacio exterior” aluden al espacio que se extiende más allá de 110 kilometros sobre el nivel del mar.

2. Los términos “arma con base en el espacio” o “sistema con base en el espacio” se refieren a dispositivos capaces de dañar o destruir un objeto o una persona (ya sea en el espacio exterior, en la atmósfera, o en la tierra) por medio de –

(1) uno o más proyectiles disparados contra tal objeto o persona;

(2) la detonación de uno o más explosivos en estrecha proximidad a tal objeto o persona;

(3) la emisión de una fuente de energía contra ese objeto o persona; o

(4) cualesquiera otros medios que aún no han sido desarrollados.

Artículo VI

Cada Estado Signatario de este Tratado asume el compromiso de tomar las medidas que considere necesarias de conformidad con sus procesos constitucionales, para prohibir y para prevenir cualquier actividad que viole las provisiones del Tratado en cualquier lugar bajo su jurisdicción o control.

Artículo VII

1. Las provisiones de los artículos I y II de este Tratado aplicarán a todos los Estados, sean signatarios o no del Tratado.

2. Cualquier Estado Signatario de este Tratado puede proponer enmiendas al Tratado. El texto de cualquier enmienda propuesta será sometido al Depositario quien lo circulará puntualmente a todos los Estados Signatarios.

3. Una enmienda entrará en vigor para todos los Estados Signatarios de este Tratado cuando la mayoría de los Estados Signatarios entregue al Depositario los documentos de aprobación. A partir de ese momento entrará en vigor para cualquier Estado Signatario no incluido a esa fecha, cuando el mismo deposite sus documentos de aprobación.

Artículo VIII

Este tratado será de duración ilimitada.

Artículo IX

1. Dos años después de la puesta en vigor de este Tratado, una conferencia de los Estados Signatarios del Tratado será convocada por el Depositario en Ginebra, Suiza. La conferencia revisará la operación del Tratado a fin de asegurar que sus propósitos y provisiones están siendo observados, y en particular examinará la eficacia de las provisiones de los artículos I y II en la eliminación de los peligros de una carrera armamentista en el espacio, y de las armas con base en el espacio.

2. Después de la primera Conferencia, a intervalos de no menos de dos años, una mayoría de los Estados Signatarios del Tratado puede obtener, sometiendo una propuesta al Depositario, la convocatoria de una conferencia con los mismos objetivos.

3. Si no se ha convocado una conferencia conforme al párrafo 2 de este artículo en un plazo de diez años desde la conferencia anterior, el Depositario solicitará la opinión de todos los Estados Signatarios del Tratado referente a la convocatoria de tal conferencia. Si es afirmativa la respuesta de una tercera parte o diez de los Estados Signatarios, cualquiera sea el menor de esos números, el Depositario procederá de inmediato a convocar la conferencia.

Artículo X

1. Este Tratado estará a la disposición de todos los Estados para su firma. Cualquier Estado que no firme el Tratado antes de su puesta en vigor de acuerdo con el párrafo 3 de este artículo, podrá acceder o unirse al mismo en cualquier momento.

2. Este Tratado estará sujeto a la ratificación de los Estados Signatarios. Los documentos de ratificación o de ingreso serán depositados ante el Secretario General de los Naciones Unidas.

3. Este Tratado entrará en vigor a partir del depósito de los documentos de ratificación por cinco (5) gobiernos de conformidad con el párrafo 2 de este artículo.

4. Para aquellos Estados cuyos documentos de ratificación o ingreso sean depositados después de la entrada en vigor del Tratado, la entrada en vigor será a partir de la fecha del depósito de sus documentos de ratificación o de ingreso.

5. El depositario informará puntualmente a todos los Estados Signatarios que ingresan la fecha de cada firma, la fecha del depósito de cada documento de ratificación o ingreso, la fecha de la puesta en vigor de este Tratado y de cualesquiera enmiendas al mismo, así como el recibo de otros avisos.

6. Este tratado será inscrito por el Depositario de conformidad con el Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

Artículo XI

Este tratado, cuyas versiones al inglés, árabe, chino, francés, ruso, y español son igualmente auténticas, será depositado ante el Secretario General de las Naciones Unidas, quien enviará copias certificadas del mismo a los gobiernos de los Estados Signatarios que hacen su ingreso.

COMO TESTIGOS DE LO CUAL los aquí firmantes, debidamente autorizados por sus respectivos gobiernos, han suscrito este Tratado, dispuesto para la firma a las______ en el día________ de ___________ , de dos mil ________.

HECHO a las_____ del______ de __________, en el año 20_______.

NOTICIA: Japón permite la actividad militar en el espacio

NOTA: El Tratado para la Preservación del Espacio prohibe todas las armas basadas en el espacio, incluyendo los sistemas de defensa anti-misiles basados en el espacio, y reafirma su cumplimiento a través de una agencia espacial independiente para el mantenimiento de la paz.

JAPÓN PERMITE LA ACTIVIDAD MILITAR EN EL ESPACIO

Por: Richard Spencer in Peking
BST 09/05/08

Las fuerzas de defensa Japonesas están apunto de recibir el visto bueno para operar en el espacio, por primera vez, mientras intentan contrarrestar la expansión militar en Corea del Norte y China.

Un comité del Parlamento Japonés ha votado a favor de la revisión de la ley que hasta ahora ha prevenido el uso del espacio con propósitos militares.

La ley propuesta, especifica que cualquier uso debe ser “no-agresivo”, pero Japón está preocupada por China, la cual ya está tratando de contrarrestar el enorme liderazgo de los EE.UU. en cuanto a tecnologías espaciales para la guerra.

La sincronización está siendo algo embarazosa para el Presidente de China Hu Jintao,
el cual visitará Japón durante una gira de cinco días, enfocada en la mejora de las relaciones entre los dos rivales asiáticos.

Los militares Japoneses demandan la restricción actual, introducida en 1969, y la sitúan en desventaja, particularmente en su uso de satélites espía.

Aunque Japón dispone de satélites de vigilancia, éstos están operados por un departamento civil que responde a las ordenanzas del Primer Ministro, el cual limita su utilidad.

Japón también está colaborando con los EE.UU. en el desarrollo de un escudo de defensa anti-misiles, ante la consternación de China y la Federación Rusa.

El año pasado, Pekin destruyó un satélite metereológico mediante un misil basado en tierra, para demostrar su capacidad de generar un desafío en esta área.

———
Artículo Original:
http://tinyurl.com/5eammv

FREESPEACHTV: Star Wars Returns

CLINTON Y OBAMA CUESTIONAN EL PLAN DE BUSH DE DEFENSA ANTI-MISILES EUROPEO

Por: Janine Zacharia

4 de Abril (Bloomberg) - Los candidatos presidenciales democraticos, Barack Obama y Hillary Clinton cuestionan la lógica del despliegue del sistema de defensa anti-misiles en el este de Europa, antes de que la tecnología sea probada.

Sus críticas vinieron un día después de que la organización del Tratado del Atlántico Norte endosara el plan de la administración de Bush para construir una estación de radar en la República Checa para seguir los misiles balísticos que pudieran ser lanzados desde Irán. El sistema incluiría también 10 interceptores de misiles instalados en Polonia.

“El Senador Obama da la bienvenida al progreso en defensa anti-misiles fuera de la cumbre de la OTAN, y denota con aprecio la consolidación compartida entre nuestros aliados para tratar este desafío” El portavoz de la campaña de Obama, Bill Burton, dijo en un correo electrónico.
“Ahora debemos asegurarnos de que no nos apresuremos en el despliegue de tecnología que no ha sido probada”.

Polonia todavía ha de convenir formalmente al uso de su territorio y a la construcción de la estación puede que no comience hasta que el Presidente George W. Bush deje la oficina, dejando potencialmente dicha implementación del plan a la próxima administración.

Clinton preguntó si dicho sistema podría proteger a aliados de EE.UU. en Europa contra una amenaza de misil y si la cuestión mereció las tensiones que puso ante la alianza transatlántica.

“Senador Clinton da la bienvenida al hecho de que la OTAN ha desarrollado una posición unificada para ayudar a disuadir y a prepararse para las amenazas a su seguridad,” El Director de Seguridad de la campaña nacional Clinton, Lee Feinstein, dijo en un correo electrónico. “Desafortunadamente, el acuerdo en la defensa de misiles alcanzada en la cumbre de Bucarest ha resultado en un significativo — e innecesario — coste a la armonía de la alianza, y ha dado a Rusia una oportunidad de dividir la OTAN.”

ACERCAMIENTO CRÍTICO

“El acercamiento de la administración Bush sobre la defensa anti-misiles - compra antes de probar - no ha reforzado nuestra propia seguridad o la de nuestros aliados,” añadió Feinstein.

Ambos, Obama y Clinton dicen que la administración Bush realizó un pobre trabajo de consulta con los aliados de la OTAN acerca del sistema.

El Senador John McCain, candidato republicano a la presidencia, “apoya los esfuerzos para proveer un sistema anti-misiles efectivo que ayudará en la defensa de nuestros aliados Europeos de amenazas externas” y cree que el programa merece un apoyo bipartidista en los EE.UU., según dijo el Director de Política Nacional y Política Exterior de McCain, Randy Scheunemann, en un correo electrónico.

El tema de la defensa anti-misiles sin duda será tema de discusión entre Bush y el Presidente Ruso Vladimir Putin, en el que sea seguramente su próximo y último encuentro cara a cara en el ya común lugar de encuentro Ruso del Mar Negro, el 6 de Abril.

Putin dijo hoy a los reporteros en Bucarest que los EE.UU. han comenzado a auspiciar las preocupaciones Rusas sobre el sistema de defensa anti-misiles, permitiendo a los inspectores Rusos el acceso a las localizaciones del este de Europa y a retrasar la puesta en marcha del escudo hasta que una amenaza de un misil Iraní se materialize.

Levantando las perspectivas de un acuerdo cuando se encuentre con Bush, Putin dijo:
“Nuestras preocupaciones con respecto a nuestra seguridad se han oído”.

Para contactar al reportero sobre éste artículo: Janine Zacharia en Washington en jzacharia@bloomberg.net

Artículo original (en inglés): http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601085&sid=a8hovdCEehHE&refer=europe

En Contexto: Gasto Militar de los EE.UU. frente al Resto del Mundo

Cuando salió a la luz la petición del gasto militar de los presupuestos para el 2009 del año fiscal de los EE.UU., Travis Sharp y Christopher Hellman compararon el gasto planeado de otras naciones para el año 2008; permitiendo así la comparación del gasto militar estadounidense con el del resto del mundo.

Porqué el número representando a EE.UU. parece tan alto, cuando el presupuesto anunció $517.9 (Billones) para el Departamento de Defensa?

Desafortunadamente, los número del presupuesto pueden ser algo confusos. Por ejemplo, las peticiones del presupuesto del ejercicio económico de los EE.UU. para el gasto militar no incluyen los costes de combate (los cuales son peticiones suplementarias que el Congreso aprueba de forma separada).

Los presupuestos para armas nucleares recaen bajo el Departamento de Energía, los cuales para el año 2009, son de $29 billones.

El coste de la guerra (Iraq y Afganistán) esta estimado en ser cercano a $170 billones para el año 2009, por si solo. Christopher Hellman y Travis Sharp también discutieron la Petición del gasto del Pentágono del Ejercicio Económico para el año 2009 y denotaron que “El Congreso ha aprobado ya cerca de $700 billones en fondos suplementarios para operaciones en Iraq y Afganistán y unos adicionales $126 billones del año fiscal del 2008, los cuales quedan todavía por aprobar por La Casa y el Senado, para las inversiones para la guerra”.

Además, otros costes como el cuidado de los veteranos, el cuidado sanitario, la ayuda y el entrenamiento y las operaciones secretas, recaerán bajo otros departamentos o serán contados de manera separada.


La frustración de los confusos números parece haber golpeado un nervio sensible para el Centro de Información para la Defensa, concluyendo; “Los artículos que la prensa de todo el país están publicando hoy estarán llenos de número (del gasto militar) al primer decimal; parecerán precisos. Pocos serán precisos, muchos serán incompletos, algunos de ellos ambos. Peor aún, algunos de nosotros seremos incapaces de decir que números son demasiado altos, cuales son demasiado bajos y cuales serán tan ridículos como para que pierdan significado.

- Winslow T. Wheeler, What Do the Pentagon’s Numbers Really Mean? The Chaos in America’s Vast Security Budget, Center for Defense Information, February 4, 2008

Comentarios sobre los datos obtenidos recientemente, Chris Hellman, denotó que cuando se ajustan a la inflación, la petición para el año 2007 junto a la requerida para armas nucleares de la petición del gasto del año 2007, éstas exceden la media del gasto por el Pentágono durante la Guerra Fría, para unas fuerzas militares que son un tercio más pequeñas que las de hace tan sólo una década. (PDF)

Generalmente, comparado con los niveles de la Guerra Fría, la cantidad del gasto militar en la mayoría de las naciones se ha reducido. Por ejemplo, el gasto militar global se redujo de $1.2 Trillones en el año 1985 a $809 Billones para el año 1998, aunque en el año 2005 ha vuelto a incrementarse hasta un (1) Trillón de Dólares. El Gasto de los EE.UU. hasta las peticiones del año 2009, puede que se haya reducido comparado con los niveles durante la era de la Guerra Fría aunque todavía se sitúan cerca de los niveles de la Guerra Fría.

Aquellos que apoyan el enorme gasto militar de América, a menudo argumentan que el uso de dólares “crudos” no es una medida justa, pero que en su lugar debería ser per capita o como porcentaje del producto interior bruto (GDP), e incluso entonces los números del gasto dejaría de lado el hecho de que los EE.UU. proveen estabilidad global debido a su alto gasto y permite que otras naciones eviten dicho gasto. De todas maneras, tal y como denota Chris Hellman,


“Vincular el gasto militar al producto interior bruto (GDP) es un argumento utilizado frecuentemente por aquellos que apoyan presupuestos militares más altos. Si se compara el gasto militar (o cualquier otro gasto para esa área) al producto interior bruto nos dice lo que supone esa carga de dichos gastos para la economía estadounidense, pero no nos dice a su vez nada en cuanto a la carga que suponen $440 Billones para el contribuyente estadounidense. Nuestra economía podría aguantar un mayor gasto militar, pero la cuestión hoy, es si los actuales niveles del gasto militar son necesarios y si dichos fondos están siendo dirigidos a las prioridades apropiadas. Además, tales comparaciones se hacen solamente cuando la economía es sana. Es inverosímil que ésos que discuten que el gasto militar debe ser cierta porción del producto interior bruto (GDP) continuarían frente a su posición cuando la economía fuera inesperadamente debilitada, requiriendo así dramáticos recortes militares.”

- Chris Hellman, The Runaway Military Budget: An Analisys, (PDF)
Friends Committee on National Legislation, March 2006, no. 705, p. 3.

En cuanto al alto gasto que permite a otras naciones gastar menos, a menudo se trata de parte de una teoría que apoya la hegemonía global, siendo positiva para el mundo. Siendo éstas concedidas, otras naciones en dicha posición desearían probablemente poder dominar el mundo tanto como sea posible, como lo han hecho imperios a través de la historia.

Sin embargo, si esta hegemonía y estabilidad globales significa realmente estabilidad positiva, la paz y la prosperidad para el mundo entero (o la mayor parte) es subjetiva. Es decir, ciertamente la hegemonía en ese entonces, y sus aliados beneficiados de la estabilidad, de la paz relativa y de la prosperidad para sí mismos, pero a menudo ignorados en esto es si las políticas perseguidas para sus ventajas cría desprecio para los demás (en la era moderna que puede comparar “contra-anti-Americanismo”, recurriendo al terrorismo y a otras formas de odio.)

Desafortunadamente, más países poderosos también han perseguido políticas que han contribuido a la pobreza, y a veces incluso derrocando democracias novatas en favor de dictaduras o de democracias más maleables. (Osama Bin Laden, por ejemplo, formaba parte de una enorme militancia islámica animada y entrenada por los EE.UU para apoyar a la lucha contra la Unión Soviética. Por supuesto, estos extremistas estuvieron muy contentos de recibir crédito para luchar y echar a los Soviéticos de Afganistán, nunca siendo conscientes, cómo no se podría haber llevado a cabo sin su a menudo llamado “gran satán”, el cual era un amigo convertido a enemigo!)

Así que la teoría de la “buena” hegemonía global puede ayudar a justificar el alto gasto e incluso la estabilidad para muchos otros países, pero no es necesariamente aplicable a todo el mundo. Para ser justos, esta crítica puede también ser algo simplista, especialmente si un imperio se encuentra en contra de un competidor con ambiciones similares que amenaza con polarizar el mundo y donde a menudo, las respuestas son difíciles de encontrar.

Pero incluso para la enorme economía de los EE.UU., el enorme gasta militar pueda no ser sostenible a largo plazo. Observando las tendencias del gasto militar, SIPRI añadió que el masivo aumento en el gasto militar de los EE.UU. han sido uno de los factores que han contribuido al deterioro de la economía estadounidense desde el año 2001.

SIPRI prosigue diciendo que, “Además de su impacto directo del alto gasto militar, hay también efectos indirectos y más a largo plazo. De acuerdo a un estudio que contempla dichos factores, el conjunto de los costes pasados y futuros hasta el año 2016 para los EE.UU. para la guerra en Iraq se han estimado en $2267 mil millones.”

Artículo Original (en Inglés):
http://www.globalissues.org/Geopolitics/ArmsTrade/Spending.asp#InContextUSMilitarySpendingVersusRestoftheWorld

El Despliegue de Armas en el Espacio tendria consecuencias impredecibles:

Andrey Kisliakov, RIA Novosti.
09:10 | 07/ 04/ 2006

La Administración de EE.UU. dará a conocer en los próximos meses su nueva doctrina espacial que no descarta el despliegue de armamentos en la órbita circunterrestre.

El coronel Anthony Rousseau, jefe de Dirección Espacial en el Comando Estratégico de EE.UU., piensa que ha llegado la hora de definir en términos más estrictos las responsabilidades del Pentágono en lo que concierne a la seguridad del grupo espacial norteamericano. De manera que si alguien pusiera obstáculos a los satélites estadounidenses, sería fulminado en el acto con las armas láser y cinéticas. Lo cual, por supuesto, equivaldría a la creación de un nuevo teatro de operaciones bélicas, ya en el espacio extraterrestre.

La necesidad de impedirlo es algo que se ha señalado en múltiples ocasiones y desde todas las tribunas de importancia. El embajador ruso ante la oficina de la ONU en Ginebra, Valery Loschinin, reiteró a principios de marzo que el despliegue de las armas en la órbita podría provocar ‘una nueva espiral de la carrera armamentista no sólo en el Espacio, sino también en la Tierra, en materia de misiles nucleares y otros terrenos, facilitando la proliferación del armamento de exterminio en masa y de los respectivos vectores’. Al mismo tiempo, Rusia reafirmó que nunca sería la primera en colocar armas en la órbita e instó a las demás naciones a que siguieran su ejemplo.

Cualquier llamamiento, por muy noble que sea, acabará extinguiéndose cuando se hagan sonar armas y llegue la hora para la acción. ‘Rusia dispone de todos los recursos necesarios para dar una respuesta adecuada a los países que desplieguen sus armas en el espacio’ – advirtió el ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov, durante su visita de agosto pasado a China. Ivanov reconoció que Estados Unidos y Rusia ya explotan activamente el espacio para diversos fines militares aunque lo hacen ‘hasta cierto grado, instalando allí equipos para comunicaciones, reconocimiento, asignación de blancos y otros pero no las armas’. ‘Si se procede al despliegue del armamento en el espacio, las consecuencias serán impredecibles’ – señaló el ministro ruso.

Para hacernos una idea al respecto, recordemos que Rusia también usa su parque de cohetes propulsores para los lanzamientos comerciales, transportando hacia la órbita los equipos de 30 ó 40 países. Y en realidad, ignora el contenido real de esa carga, por lo que su industria espacial, de forma indirecta, podría verse en la condición de rehén en un hipotético conflicto orbital, con la subsiguiente reapertura de la carrera armamentista en todas sus manifestaciones y, obviamente, con ‘respuestas adecuadas’.

Ya en 1983, el dirigente de la Unión Soviética Yuri Andropov proclamó una moratoria sobre el desarrollo de las armas espaciales. Era un gesto de buena voluntad, pues Moscú confiaba en que Washington renunciaría a su programa de ‘guerras estelares’.

La URSS había empezado a desarrollar sistemas militares antisatélite a finales de los 50 y logrado un notable avance en esta materia. El punto culminante, sin duda, fue el 18 de junio de 1982, cuando los militares soviéticos organizaron un simulacro a gran escala de la guerra nuclear y espacial que se prolongó por más de siete horas. Primero, se lanzaron desde los silos dos misiles balísticos intercontinentales UR-100; después llegó el turno de otros dos: uno, de mediano alcance, lanzado desde una plataforma móvil, y el otro, desde un submarino nuclear que se encontraba en el Mar Blanco.

Luego se lanzaron dos antimisiles para destruir las ojivas, mientras que en el cosmódromo de Baikonur despegaba un cohete para colocar en la órbita baja el satélite caza Cosmos-1379. Varias horas más tarde, este aparato se acercó a otro, Cosmos-1375, que imitaba en esas maniobras al Transit, satélite de navegación estadounidense.

A pesar de la prohibición oficial sobre los ensayos de interceptores espaciales, decretada el 18 de agosto de 1983, la empresa de defensa Saliut siguió trabajando, por cierto, en el proyecto Skif, una estación de combate espacial con armas láser y misiles a bordo.

En primavera de 2006, Moscú y Washington procedieron a las acciones reales. El coronel general Vladímir Popovkin, jefe de las Tropas Espaciales de Rusia, visitó a principios de marzo una serie de objetivos estratégicos en California y Florida, a invitación del general James Cartwright, jefe del Comando Estratégico de EE.UU.

Transcurrido un mes, Cartwright en persona realizó una visita al cosmódromo ruso de Plesetsk, así como al Estado Mayor y el Centro de Control de las Tropas Espaciales de Rusia.

Si las cosas siguen en este plan de apertura y confianza mutua, podremos olvidar todos los recelos y dar por sentado que el uso pacífico del espacio extraterrestre no tiene alternativa.

Armas en el espacio

Estados Unidos quiere desplegar en el espacio interceptores orbitales
por Andrei Kisliakov*

En el futuro se van a desplegar armas en el espacio, aunque no las haya hoy, en particular, los interceptores orbitales que en opinión del general Henry Obering podrían formar parte del sistema de defensa antimisil estadounidense a largo plazo.

Lamentablemente, los milagros se producen sólo en los cuentos, no en el mundo real de la alta tecnología que se mueve a partir de una lógica propia. Siguiéndola, el teniente general Henry Obering, director de la Agencia de Defensa Misilística de EE.UU., afirmó que las nuevas amenazas globales plantean la necesidad de crear un escudo espacial de sistemas defensivos. Obering hizo esta declaración al intervenir en la tercera conferencia anual sobre la defensa antimisil (DAM) que tuvo lugar en Washington a mediados de abril pasado.

Ello significa que a futuro se van a desplegar armas en el espacio, aunque no las haya hoy, en particular, los interceptores orbitales que en opinión de Obering podrían formar parte del sistema DAM norteamericano a largo plazo.

En cierto sentido, Rusia se esperaba alguna declaración por el estilo. «El despliegue de los elementos de espionaje y choque en el marco de la defensa antimisil en el espacio bajará el umbral del peligro bélico en el mundo e impulsará la carrera de armamentos espaciales» - había advertido en enero Vladímir Belous, colaborador jefe del Instituto de economía mundial y relaciones internacionales de la Academia de Ciencias rusa, durante su intervención en un seminario sobre el problema de la militarización del espacio organizado en el moscovita Instituto de investigaciones espaciales.

Desde entrada, el programa DAM implicaba la amenaza inevitable de que en el espacio se instalaran los sistemas de choque, a pesar de que hace poco el presidente Bush afirmó lo contrario. Dicho programa resulta simplemente inconcebible sin estacionar en los aparatos espaciales la práctica totalidad de los componentes de información y reconocimiento, o sea, los ojos y los oídos del sistema que, a su vez, requieren de alguna protección.

Durante su visita a Ottawa poco antes del Año Nuevo, Bush aseguró al primer ministro de Canadá que EE.UU. no tiene la intención de instalar armamentos en el espacio pero, repito, no hay milagros en el mundo material de las tecnologías militares.

Cuando se presenta una innovación, primero es necesario protegerla de forma adecuada, y segundo, esperar a que aparezca alguna contramedida todavía más eficiente. Poniéndose encima los cinturones de tecnologías defensivas que supuestamente son útiles, la humanidad puede perder poco a poco el control sobre los inventos propios.

Pero existe una solución. El 19 de abril,uno de los mejores expertos rusos en materia de las armas estratégicas, Alexey Arbatov, afirmó que «Estados Unidos, más que cualquier otra nación, depende en lo militar del funcionamiento normal de los sistemas auxiliares basados en el espacio, y no quiere obviamente que otros países - Rusia y, a largo plazo, China y los demás - desarrollen equipos capaces de destruir los objetivos espaciales, entre ellos, los norteamericanos».

Se podría hacer un intento, en opinión de Arbatov, por convencerle a Washington de que las restricciones legales y los acuerdos internacionales garantizan la seguridad de los sistemas espaciales mejor que las armas estacionadas en el espacio para defender tales equipos pero las cuales ponen en peligro los aparatos espaciales pertenecientes a otros Estados.

«Rusia tendrá que revisar su política aplicada a lo largo de estos últimos años a favor de una línea más enérgica, lo cual podría salvarnos a todos contra una amenaza nueva que también representa un problema serio para Rusia: el despliegue de los medios destructivos en el espacio» - señala Arbatov. La verdad sea dicha, Moscú ha formulado ya una iniciativa en este sentido.

Ya en octubre pasado, en el marco del Primer Comité del 59º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Rusia anunció de forma unilateral y sin presentar condiciones algunas que nunca será la primera en desplegar las armas de cualquier clase en el espacio extraterrestre y exhortó a todas las potencias espaciales a seguir este ejemplo.

En caso de que la iniciativa rusa tenga respuesta, la idea de que alguien puede lograr superioridad sobre los demás pasará definitivamente al campo de ficción.

Andrei Kisliakov
Comentarista de Ria Novosti en cuestiones políticas.