Lanzadores Delta II impulsan Satélites para la Defensa Anti-Misiles

5 de Mayo de 2009.
Michael Mecham mecham@aviationweek.com

STSS-ATRR_On_Pad-ULA
La misión, supervisada por NASA, portaba un satélite con una nueva tecnología prototipo; un sensor para la Agencia para la Defensa Anti-Misiles (MDA-Missile Defense Agency) fue posicionado en una órbita polar baja el pasado Martes, una hora después del despegue por un United Launch Alliance Delta II, desde Vandenberg Air Force Base en California.

La misión de $400 millones de dólares, referida como de Seguimiento Espacial, Sistema de Vigilancia y Reducción de Riesgo Tecnológico Avanzado o SSTS-ATRR por sus siglas en inglés, originalmente acuñado como Block 2010 space Risk Reduction, fue lanzado a las 1:24 PM PDT y alcanzó satisfactoriamente su órbita a las 2:22 PM PDT, desde un Delta II 7920-10L de dos fases.

El objetivo de este satélite parcialmente clasificado es la demostración de la tecnología sensor para el seguimiento de misiles balísticos (Aerospace DAILY, 29 de Abril). Dicha agencia (MDA) se dirigió a NASA para su apoyo y asistencia en el lanzamiento porque la agencia espacial disponía de dos (2) lanzadores Delta II en el momento en que la agencia para la defensa había cambiado a un creciente “Evolved Expendable Lauch Vehicles”, según Chuck Dovale, Launch Manager, NASA.

Se espera un lanzamiento tandem de dos satélites demostración STSS, desde Cabo Cañaveral, a finales del próximo verano, mediante el restante Delta II.

Los detalles del lanzamiento fueron limitados; NASA no presentó la misión ni los datos en su sitio web ni cubrió el evento en su usual emisión de televisión.

Créditos de la Fotografía: United Launch Alliance

Resumen: Política Espacial de Barack Obama

El candidato a la Presidencia de los Estados Unidos, el Senador Barack Obama, enfatiza un acercamiento cooperativo internacional en cuanto a Seguridad Espacial.

– “Será una prioridad el mantenimiento de las infraestructuras y capacidades espaciales libres de amenazas”. No se trata tan solo de una preocupación militar, sino también relevante en cuanto a operadores científicos y comerciales. Desarrollando un acercamiento internacional para minimizar los residuos o basura espacial, mejorando las capacidades y el conocimiento de las situaciones en el espacio y el manejo de las crecientes y complejas operaciones espaciales, como importantes pasos hacia el mantenimiento de nuestras operaciones en el espacio.” –

* Negociando Acuerdos sobre “las Reglas del Camino”: Barack Obama trabajará con otras naciones para el desarrollo de las “reglas del camino” para asegurar que todas la naciones disponen de un entendimiento común de un comportamiento aceptable.

* Oponiéndose a la Armamentización del Espacio: Los equipamientos y capacidades espaciales, son tan importantes para nuestra seguridad nacional y para nuestra economía, como los son de extremadamente vulnerables. La satisfactoria prueba de China de un misil anti-satélite, en Enero de 2007, constituye una señal del comienzo de una nueva y potencial carrera armamentista en el espacio. Barack Obama se opone al despliegue de armas en el espacio y al desarrollo de armas anti-satélite. Él cree que los Estados Unidos deben demostrar un liderazgo, implicando a otras naciones en el debate de cómo detener el camino hacia un nuevo campo de batalla.

* Protegiendo los Equipamientos Espaciales de America: Reconociendo su vulnerabilidad, Obama trabajará para proteger nuestros equipamientos espaciales aplicando nuevas tecnologías y capacidades que nos permitirán evitar ataques y recobrarnos de ellos rápidamente. El Programa de Respuesta Operacional Espacial, el cual utiliza equipamientos más pequeños y ágiles, provocará que los sistemas de EE.UU. sean más robustos y menos vulnerables; invirtiendo de esta manera en dicha capacidad.


Consulte la detallada Política Espacial del Candidato a la Presidencia de los EE.UU., Barack Obama:
Barack Obama Space Policy

Análisis: Defensa Anti-Misiles Europea y la Militarización del Espacio

Por: Taylor Dinerman
Lunes, 25 de Agosto de 2008

USAF)

The deployment of US missile defense interceptors in Poland will affect, among other things, European military space plans. (credit: USAF)


El acuerdo del 20 de Agosto para el estacionamiento de los Interceptores Basados en Tierra de los EE.UU. (GBI-Ground Based Interceptors) en Polonia, los cuales se utilizarían para deteriorar o destruir los misiles de largo alcance Iraníes que (supuestamente) amenazan Europa o los Estados Unidos fue, sin lugar a duda el resultado directo de la invasión Rusa de Georgia. Desde un punto de vista político, Polonia quiso enviar un mensaje, tanto a Moscú como a Washington, sobre de que lado están, incluso si involucrase el entablar un acuerdo (de alguna manera menospreciado) desde el punto de vista de Varsovia. Ahora que el acuerdo ha sido firmado, los EE.UU. deberían actuar generosamente y proveer a Polonia mucho mas apoyo del que le es requerido a los EE.UU. Además, la OTAN deberá prestar mucha mas atención al tema de la defensa anti-misiles, de lo que lo ha hecho en el pasado.

A cambio del estacionamiento y despliegue de tan solo diez interceptores (GBI) en Polonia, los EE.UU. han acordado el despliegue de solo una batería de misiles PAC-3 Patriot de defensa anti-aeria de corto alcance en suelo Polonés. Esto es mucho menos de lo que Polonia verdaderamente necesitas para proporcionarle un nivel razonable de protección frente una enfadada y resentida Federación de Rusia. Esta batería es simbólicamente importante, aunque los Polacos necesitan mucho mas que un mero símbolo.

Rusia dispone de miles de armas tácticas y armas nucleares operacionales tácticas, montadas en misiles balísticos. Aparentemente ya no están apuntando/amenazando a nadie en particular, aunque ello ya no debería importar demasiado a los Polacos o a otros en el Centro y Este de Europa, los cuales una vez más se sienten amenazados por Rusia. Estas naciones disponen de poca fe sobre si pueden contar con sus aliados de la Unión Europea para que den la cara por ellos frente a una emergencia, así que naturalmente se dirigen a los EE.UU. y la OTAN para su apoyo.

Sería un error por parte de los líderes en Washington, el hecho de simplemente divisar a dichas naciones como a lugares donde estacionar sus interceptores. Al mismo tiempo que el acuerdo de la defensa anti-misiles se ha firmado, los EE.UU. y Polonia han firmado también una Declaración de Cooperación Estratégica. Esto tiene el potencial de hacer de base para un nuevo y ensanchado vínculo de programas científicos y tecnológicos con Polonia.

Los Polacos, tradicionalmente han sido gentes de un cierto nivel científico. Copernico fue solo el primer y mejor conocido científico Polaco. Hoy, hay cientos de hombre y mujeres bien entrenados en dicho país y otras partes de la región que están listos para contribuir a cualquier número de programas de investigación de cierta importancia a nivel estratégico, incluyendo los relacionados con tecnologías de defensa anti-misiles. Quizás parte del dinero de los “Nunn-Lugar” que los EE.UU. han gastado para dar empleo a científicos e ingenieros Rusos en varios proyectos supuestamente para evitar que sean absorbidos y empleados por Irán o otras naciones deshonestas, las cuales podrían desviar su apoyo a investigadores en dichas naciones.

También existe otra pregunta abierta sobre cómo el sistema de defensa anti-misiles de Polonia sería integrado con el estadounidense. ¿Tendría Polonia, así cómo Japón e Israel, el acceso para disponer, de una manera limitada, a datos de satélites del Programa de Apoyo de Defensa (DSP, por sus siglas en inglés) y a otros del Infrarrojo Basado en el Espacio (SBIRS) que los están reemplazando? El sistema de EE.UU. ya está usando el arsenal de radares del Reino Unido y de Groenlandia en Thule. El nuevo radar en la República Checa podría ser útil para mucho más que el simple seguimiento de misiles de Oriente Medio.

Rusia ha dado a muchos de los aliados de América, y a los que quieres serlo, nuevas razones para querer integrar sus sistemas con los de los EE.UU. Ucrania ha ofrecido ya el uso de un enorme radar que anteriormente fue soviético. Este no sería de gran utilidad para el seguimiento de misiles lanzados desde Rusia, pero sí sería de utilidad para vigilar sobre el Mediterráneo. Sería interesante ver si Francia está de acuerdo en proveer datos del nuevo radar que planea construir para el sistema de alerta temprana de la OTAN.

En unos años, Polonia y la OTAN pueden requerir la revisión del sistema de alerta y seguimiento. Un nuevo sistema táctico de defensa aérea y de defensa anti-misiles conocido como MEADS (Medium Air Defense System) está siendo construido por una empresa conjunta entre EE.UU, Alemania e Italia. Este sistema, el cual utiliza misiles PAC-3, podría tratarse de algo a lo que Polonia y sus vecinos deberían procurar estar interesados.
Como programa multinacional, debería ser más fácil integrar a nuevos socios en este sistema que en el puramente Americano. También, un nuevo esfuerzo de la OTAN sobre defensa anti-misiles debería ser más “apetecible” para los Europeos.

La esperanza del Presidente Sarkozy en cuanto a una nueva fuerza espacial militar Europea podría suponer una fatalidad inesperada de la invasión Rusa de Georgia. Los nuevos satélites “Euro DSP” que él quiere construir podrían entrar en funcionamiento mucho antes de los esperado, aunque podría acabar tratándose de equipamientos de la OTAN y no Europeos. Polonia y los otros estados del anterior Pacto de Varsovia podrían ahora insistir que si Europa va a construir un nuevo sistema espacial militar, que éstos sean construidos con sus requerimientos en mente. Y podrían estar preparados para invertir en unos que apoyen a la Alianza Occidental como un todo.

Las circunstancias forzarán al nuevo Presidente de los EE.UU. a considerar seriamente la arquitectura de defensa anti-misiles que las administraciones de Bush y Clinton han establecido. La tecnología esta siendo desarrollada, probada y desplegada de una manera lenta y metódica, bien adaptada al escenario post 1989. Ese mundo ya no es así. Un cambio no deseable se cierne sobre nosotros, América y sus aliados deberán llevar a cabo respuestas dolorosas.


Taylor Dinerman es un autor y periodista basado en la Ciudad de Nueva York.
Traducción: NPAE/ICIS Staff

Expertos de China advierten de la expansión de la carrera de armamentos en el espacio

Lunes 2 de Junio, 2008
Por: Chris Buckley

PEKíN (Reuters) – Los expertos militares de China advierten de la expansión de la carrera armamentista en el espacio, mientras Pekín así cómo otras potencias rivales buscan contrarrestar las ambiciones estadounidenses de dominar los cielos.

Los EE.UU. y otras naciones occidentales han criticado los esfuerzos de China para establecer su presencia en el espacio, especialmente tras la prueba de Enero de 2007 cuando China derribó uno de sus satélites ya obsoleto.

Pero en un libro publicado por la asociación dirigida por el gobierno, Control y Desarme de Armamentos de China, dos expertos de la Armada de Liberación del Pueblo dijeron que la oferta de Washington por fortalecer su dominación de la seguridad en el espacio presiona a Pekín así cómo a otras potencias, a la competición e incluso a la confrontación.

“La confrontación estratégica en el espacio es difícil de evitar. El desarrollo de fuerzas en el espacio ultraterrestre denota signos de que la emergente carrera armamentista en el espacio agrandará su poder,” según escribió Wu Tianfu, perteneciente al Colegio del Segundo Comando de los Cuerpos de Artillería. Dichos Cuerpos, controlan el arsenal nuclear de China.

“Podemos decir que la armamentización del espacio ultraterrestre…. es ya imparable.”

Diplomáticos Chinos han dicho repetidamente que requieren de reglamentos internacionales más fuertes para evitar una muy costosa y des-estabilizadora carrera armamentista en el espacio. Pero el análisis del PLA sugiere que al menos algunas de las fuerzas militares de China se sitúen ante una perspectiva para dichos esfuerzos y crean que su país deba prepararse para una escalada de rivales.

“En un no muy lejano futuro, el espacio ultraterrestre ciertamente se convertirá en un escenario para la confrontación entre países,” según escribió Xu Nengwu, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de la Defensa Nacional. No obstante, reclamó que se requieren urgentes esfuerzos para detener la armamentización del espacio.

Xu añadió que, “Los ideales compartidos o las normas morales necesarias para crear una cooperación en asuntos de seguridad en el espacio ultraterrestre, son muy difíciles de formar en un plazo corto de tiempo”.

Las alertas surgieron tras una evaluación anual de las tendencias globales publicadas por la asociación china del control de armamentos, las cuales aparecieron en las librerías locales recientemente. Éstas se agregan para intensificar los intercambios entre Pekín y Washington acerca de las ambiciones en asuntos sobre el espacio.

El pasado mes, el Presidente Chino Hu Jintao respaldó públicamente la oposición de la Federación de Rusia a los planes de los EE.UU para establecer un sistema de defensa anti-misiles que incluyera bases en el este de Europa.

Aunque, oficiales del Pentágono han justificado sus esfuerzos para fortalecer la seguridad espacial de los EE.UU, argumentando las actividades de China.

El General de la Brigada de la Armada del Comando Estratégico de los EE.UU. Jeffrey Horne comunicó al panel del Congreso, el pasado mes que:
“Pekín esta depurando “agresivamente” su habilidad para derribar satélites, así cómo otras capacidades espaciales.

Horne añadió que los Estados Unidos deben “proteger pro-activamente nuestras capacidades espaciales”.

Entre los fabricantes de armamentos pendientes de los esfuerzos espaciales de los EE.UU, se encuentran Lockheed Martin Corp., Boing Co. y Northrop Grumman Corp.

El experto militar chino, Wu, dijo que su país era la víctima y no el autor en el conflicto.

Wu escribió; “Dominado por la idea de la dominación absoluta del espacio exterior, una potencia importante está haciendo una queja significativa sobre la dominación del espacio, está creando rivales y está provocando la confrontación”.

(Edición por Nick Macfie y Bill Tarrant)

http://www.reuters.com/articlePrint?articleId=USPEK20699720080602

NOTICIA: Japón permite la actividad militar en el espacio

NOTA: El Tratado para la Preservación del Espacio prohibe todas las armas basadas en el espacio, incluyendo los sistemas de defensa anti-misiles basados en el espacio, y reafirma su cumplimiento a través de una agencia espacial independiente para el mantenimiento de la paz.

JAPÓN PERMITE LA ACTIVIDAD MILITAR EN EL ESPACIO

Por: Richard Spencer in Peking
BST 09/05/08

Las fuerzas de defensa Japonesas están apunto de recibir el visto bueno para operar en el espacio, por primera vez, mientras intentan contrarrestar la expansión militar en Corea del Norte y China.

Un comité del Parlamento Japonés ha votado a favor de la revisión de la ley que hasta ahora ha prevenido el uso del espacio con propósitos militares.

La ley propuesta, especifica que cualquier uso debe ser “no-agresivo”, pero Japón está preocupada por China, la cual ya está tratando de contrarrestar el enorme liderazgo de los EE.UU. en cuanto a tecnologías espaciales para la guerra.

La sincronización está siendo algo embarazosa para el Presidente de China Hu Jintao,
el cual visitará Japón durante una gira de cinco días, enfocada en la mejora de las relaciones entre los dos rivales asiáticos.

Los militares Japoneses demandan la restricción actual, introducida en 1969, y la sitúan en desventaja, particularmente en su uso de satélites espía.

Aunque Japón dispone de satélites de vigilancia, éstos están operados por un departamento civil que responde a las ordenanzas del Primer Ministro, el cual limita su utilidad.

Japón también está colaborando con los EE.UU. en el desarrollo de un escudo de defensa anti-misiles, ante la consternación de China y la Federación Rusa.

El año pasado, Pekin destruyó un satélite metereológico mediante un misil basado en tierra, para demostrar su capacidad de generar un desafío en esta área.

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Artículo Original:
http://tinyurl.com/5eammv

El Despliegue de Armas en el Espacio tendria consecuencias impredecibles:

Andrey Kisliakov, RIA Novosti.
09:10 | 07/ 04/ 2006

La Administración de EE.UU. dará a conocer en los próximos meses su nueva doctrina espacial que no descarta el despliegue de armamentos en la órbita circunterrestre.

El coronel Anthony Rousseau, jefe de Dirección Espacial en el Comando Estratégico de EE.UU., piensa que ha llegado la hora de definir en términos más estrictos las responsabilidades del Pentágono en lo que concierne a la seguridad del grupo espacial norteamericano. De manera que si alguien pusiera obstáculos a los satélites estadounidenses, sería fulminado en el acto con las armas láser y cinéticas. Lo cual, por supuesto, equivaldría a la creación de un nuevo teatro de operaciones bélicas, ya en el espacio extraterrestre.

La necesidad de impedirlo es algo que se ha señalado en múltiples ocasiones y desde todas las tribunas de importancia. El embajador ruso ante la oficina de la ONU en Ginebra, Valery Loschinin, reiteró a principios de marzo que el despliegue de las armas en la órbita podría provocar ‘una nueva espiral de la carrera armamentista no sólo en el Espacio, sino también en la Tierra, en materia de misiles nucleares y otros terrenos, facilitando la proliferación del armamento de exterminio en masa y de los respectivos vectores’. Al mismo tiempo, Rusia reafirmó que nunca sería la primera en colocar armas en la órbita e instó a las demás naciones a que siguieran su ejemplo.

Cualquier llamamiento, por muy noble que sea, acabará extinguiéndose cuando se hagan sonar armas y llegue la hora para la acción. ‘Rusia dispone de todos los recursos necesarios para dar una respuesta adecuada a los países que desplieguen sus armas en el espacio’ – advirtió el ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov, durante su visita de agosto pasado a China. Ivanov reconoció que Estados Unidos y Rusia ya explotan activamente el espacio para diversos fines militares aunque lo hacen ‘hasta cierto grado, instalando allí equipos para comunicaciones, reconocimiento, asignación de blancos y otros pero no las armas’. ‘Si se procede al despliegue del armamento en el espacio, las consecuencias serán impredecibles’ – señaló el ministro ruso.

Para hacernos una idea al respecto, recordemos que Rusia también usa su parque de cohetes propulsores para los lanzamientos comerciales, transportando hacia la órbita los equipos de 30 ó 40 países. Y en realidad, ignora el contenido real de esa carga, por lo que su industria espacial, de forma indirecta, podría verse en la condición de rehén en un hipotético conflicto orbital, con la subsiguiente reapertura de la carrera armamentista en todas sus manifestaciones y, obviamente, con ‘respuestas adecuadas’.

Ya en 1983, el dirigente de la Unión Soviética Yuri Andropov proclamó una moratoria sobre el desarrollo de las armas espaciales. Era un gesto de buena voluntad, pues Moscú confiaba en que Washington renunciaría a su programa de ‘guerras estelares’.

La URSS había empezado a desarrollar sistemas militares antisatélite a finales de los 50 y logrado un notable avance en esta materia. El punto culminante, sin duda, fue el 18 de junio de 1982, cuando los militares soviéticos organizaron un simulacro a gran escala de la guerra nuclear y espacial que se prolongó por más de siete horas. Primero, se lanzaron desde los silos dos misiles balísticos intercontinentales UR-100; después llegó el turno de otros dos: uno, de mediano alcance, lanzado desde una plataforma móvil, y el otro, desde un submarino nuclear que se encontraba en el Mar Blanco.

Luego se lanzaron dos antimisiles para destruir las ojivas, mientras que en el cosmódromo de Baikonur despegaba un cohete para colocar en la órbita baja el satélite caza Cosmos-1379. Varias horas más tarde, este aparato se acercó a otro, Cosmos-1375, que imitaba en esas maniobras al Transit, satélite de navegación estadounidense.

A pesar de la prohibición oficial sobre los ensayos de interceptores espaciales, decretada el 18 de agosto de 1983, la empresa de defensa Saliut siguió trabajando, por cierto, en el proyecto Skif, una estación de combate espacial con armas láser y misiles a bordo.

En primavera de 2006, Moscú y Washington procedieron a las acciones reales. El coronel general Vladímir Popovkin, jefe de las Tropas Espaciales de Rusia, visitó a principios de marzo una serie de objetivos estratégicos en California y Florida, a invitación del general James Cartwright, jefe del Comando Estratégico de EE.UU.

Transcurrido un mes, Cartwright en persona realizó una visita al cosmódromo ruso de Plesetsk, así como al Estado Mayor y el Centro de Control de las Tropas Espaciales de Rusia.

Si las cosas siguen en este plan de apertura y confianza mutua, podremos olvidar todos los recelos y dar por sentado que el uso pacífico del espacio extraterrestre no tiene alternativa.

Estrategia para el Espacio Exterior

(Extracto)

Teniendo en cuenta que las decisiones de la humanidad, con respecto a la exploración y explotación de los recursos existentes en el espacio y los cuerpos celestes, y de que dichas riquezas pertenecen a todas las personas de la Tierra; cabe destacar que debemos proteger dicho espacio como un santuario para la Paz y exclusivamente destinado a utilidades pacíficas y para el provecho de toda la Humanidad.

Porqué extender la desagradable intención de la guerra, en semejante nueva frontera, cuando podemos alcanzar un consenso para su utilización pacífica y de hecho, dicha nueva frontera debe ser la única esperanza para todos, para re-conducir nuestras intenciones hacia nuevos y provechosos programas, civiles y comerciales, siempre desde una perspectiva de cooperación, de paz y de esperanza para el futuro de la Humanidad.

Mientras destruimos nuestro entorno en la Tierra, mediante explosiones nucleares, abuso político y des-uso medioambiental, el espacio es una frontera prístina y muy valiosa para el futuro de las actividades de la Humanidad. De ésta misma manera, podemos tomar como ejemplo, el acuerdo de más de cuarenta años, de mantener los recursos de la Antártida, como un bien internacional. Nos encontramos ante la posibilidad de establecer el mismo tipo de mandato para el espacio ultraterrestre.

Debemos tener en cuenta que el espacio ultraterrestre ha sido ya militarizado, dando nos cuenta de que alcanzar la des-militarización del espacio es una meta ya demasiado costosa. La opción más acertada sería la de re-conducir los objetivos militares hacia unos objetivos no-armamentistas y mediante una extensa cooperación internacional, para el uso pacífico de esta nueva frontera que representa la presencia del hombre en el espacio. Es evidente que el despliegue de armas en el espacio o la creación de sistemas armamentistas anti-satélite, tan solo serviría para fomentar una carrera armamentista entre los demás estados y naciones del mundo. Los estados y naciones que comparten y cooperan para la protección del espacio frente a nuevas amenazas armamentistas, han declarado públicamente las intenciones de la preservación del espacio, aunque, con precaución y de manera clandestina han estado desarrollando sistemas y políticas de armamentos basados en tecnologías aerospaciales. La intención de desarrollar armas basadas en tecnologías espaciales, siempre ha sido negada públicamente, aunque considerada como una opción viable y reservada para los sectores privados.

Es de vital importancia, y nos encontramos en el único momento histórico en el cual podemos alcanzar dicho consenso, para que se establezca una regulación internacional basada en leyes internacionales para la regulación de dicha nueva frontera, para evitar el inminente despliegue de armas y sistemas armamentistas en el espacio. Tengamos en cuenta que si utilizásemos sistemas satelitales para monitorizar el planeta, dispondríamos ya de los recursos y medios necesarios para detectar y evitar cualquier tipo de amenaza, tanto para los actuales sistemas en órbita como para garantizar la seguridad internacional sin el mandato para las armas en el espacio.

En 1997, el Comandante en Jefe del Comando Espacial de los EE.UU, el General Joseph Ashy, declaró que -“los Estados Unidos está alcanzando una dependencia enorme en los sistemas espaciales para sus fuerzas armadas, lo cual ha creado un incentivo enorme para sus enemigos, con la intención de alcanzar dichos sistemas espaciales. Según Ashy, los Estados Unidos “deben estar preparados para defender dichos sistemas”.-

-“Es políticamente sensible pero, ocurrirá… lucharemos en el espacio. Vamos a tener que luchar desde el espacio… es por ello que los EE.UU han desarrollado programas de direccionamiento energético así cómo, mecanismos para alcanzar y destruir. Expandiremos nuestros esfuerzos en dos misiones concretas: el CONTROL del espacio y la aplicación de la fuerza en el espacio, porque se convertirá en algo cada vez más importante. Algún día, nos aplicaremos en objetivos terrestres, naves, aviones y objetivos en tierra; desde el espacio. Nos aplicaremos en objetivos en el espacio, desde el espacio”.-