Sarkozy: El escudo anti-misiles de los EE.UU no aportará nada a la seguridad.

Angela Charlton, Associated Press

NIZA, Francia – El Presidente Francés, Nicolas Sarkozy, sabotea y des-estabiliza el argumento Americano del escudo anti-misiles de los EE.UU, diciendo el viernes (12/11/08) en Europa del Este que, el sistema no mejoraría la seguridad en Europa.

Hasta la fecha, los comentarios de Sarkozy han sido los mas duros, por parte de un aliado de América, en contra de los planes de defensa anti-misiles; los cuales han enfurecido a Rusia, sin importar la insistencia de la administración Bush de que están dirigidos a la protección de Europa por parte de Irán.

Tras la cumbre con el Presidente de la Federación de Rusia con Dmitry Medvedev, Sarkozy dijo:

“El despliegue del sistema de defensa anti-misiles no proporcionará nada a la seguridad en Europa… complicará las cosas, y hará que retrocedan,” Medvedev sonrió y señaló con un dedo a Sarkozy, en aprovación de los comentarios del Presidente Francés.

La mención surge cuando concluyó la semana en que los EE.UU y Rusia rechazaron mutuamente las soluciones propuestas a la suspensión de las hostilidades sobre los planes anti-misiles, haciéndolo cada vez más probable que no se resolverá antes de que el Presidente-Electo Barack Obama tome la oficina.

Obama no ha sido explícito sobre sus intenciones en cuanto a la defensa anti-misiles en Europa, diciendo que sería prudente “explorar la posibilidad” pero expresando escepticismo sobre la capacidad técnica de las defensas anti-misiles de los EE.UU.

Moscú ve los planes de defensa como un proyecto al más puro estilo de la Guerra Fría que podría eliminar el obstáculo nuclear Ruso o para llevar a cabo tareas de espionaje de las instalaciones militares. Recientemente y bajo un sentimiento de amenaza, Rusia instala misiles de corto alcanza, cerca de su frontera con la Unión Europea, en respuesta a los planes estadounidenses para un sistema de defensa anti-misiles en Polonia y la República Checa. La mayoría de la Europa Occidental siente cierto nerviosismo entorno a la idea tal despliegue de armamento defensivo alrededor del continente.

Generalmente, Sarkozy ha sido beligerante con Irán y está mucho más aliado con Bush que su antecesor Jacques Chirac. Pero Sarkozy también está anticipando claramente sus relaciones con el sucesor de Bush.

El Gobierno de Polonia y el de la República Checa dijeron el Viernes que, esperan que el nuevo presidente continúe adelante con los planes de defensa anti-misiles.

Medvedev discrepó sobre cualquier movimiento “unilateral”.
Ha sugerido que la amenaza Rusa de instalar misiles Iskander en Kaliningrad, en la región del Mar Báltico _declaración anunciada tan sólo unas horas tras la elección de Obama_ fue “una respuesta al comportamiento de ciertos estados Europeos que estuvieron de acuerdo en el despliegue de nuevas (defensas anti-misiles) en sus propios territorios, sin consultar a nadie.”
Medvedev añadió:
“Todos vivimos en un hogar, vamos a congeniar todos y encontrar el camino para alcanzar un acuerdo.”

Mientras tanto, la cumbre del Viernes materializó un paso clave hacia la reconciliación entre Rusia y la Unión Europea; La UE anunció la reanudación del diálogo de cooperación con Rusia, el cual fue mantenido en cuarentena debido a la guerra en Georgia.

Las críticas, incluyendo las de los gobiernos de los EE.UU y Georgia, así cómo las de grupos pro derechos humanos dicen que es demasiado pronto para perdonar a Rusia, en efecto, cuando tropas Rusas todavía permanecen implantadas y no confirmadas en las dos provincias Georgianas, en el corazón del conflicto.

Sarkozy, temporalmente a cargo de la UE de los 27, insiste que dicha reanudación no ha sido “un símbolo de debilidad.”

Él y Medvedev seguían divididos, aunque, sobre la presencia continua de tropas rusas.

Medvedev insistió que el acuerdo del alto el fuego instruido por Sarkozy ha sido “plenamente alcanzado,” mientras Sarkozy insistió que, queda trabajo por hacer.

La Unión Europea es el cliente y el inversor número 1 de Rusia. Con la crisis financiera global haciendo temblar los mercados de Europa y más allá, oficiales de la UE de las 27 naciones dicen que alcanzar Moscú es crucial para garantizar la estabilidad y evitar que Rusia cierre sus mercados al extranjero.

Medvedev quiso remarcar el Viernes, el lucrativo comercio entre la UE y Rusia, valorado en billones de euros al año. Y añadió: “Deberíamos pensar en ello cuando tomamos decisiones sobre cualquier cooperación.”

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Los escritores Desmond Butler (Washington) y Mike Eckel (Moscú) de Associated Press, han contribuido en éste informe.

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El Despliegue de Armas en el Espacio tendria consecuencias impredecibles:

Andrey Kisliakov, RIA Novosti.
09:10 | 07/ 04/ 2006

La Administración de EE.UU. dará a conocer en los próximos meses su nueva doctrina espacial que no descarta el despliegue de armamentos en la órbita circunterrestre.

El coronel Anthony Rousseau, jefe de Dirección Espacial en el Comando Estratégico de EE.UU., piensa que ha llegado la hora de definir en términos más estrictos las responsabilidades del Pentágono en lo que concierne a la seguridad del grupo espacial norteamericano. De manera que si alguien pusiera obstáculos a los satélites estadounidenses, sería fulminado en el acto con las armas láser y cinéticas. Lo cual, por supuesto, equivaldría a la creación de un nuevo teatro de operaciones bélicas, ya en el espacio extraterrestre.

La necesidad de impedirlo es algo que se ha señalado en múltiples ocasiones y desde todas las tribunas de importancia. El embajador ruso ante la oficina de la ONU en Ginebra, Valery Loschinin, reiteró a principios de marzo que el despliegue de las armas en la órbita podría provocar ‘una nueva espiral de la carrera armamentista no sólo en el Espacio, sino también en la Tierra, en materia de misiles nucleares y otros terrenos, facilitando la proliferación del armamento de exterminio en masa y de los respectivos vectores’. Al mismo tiempo, Rusia reafirmó que nunca sería la primera en colocar armas en la órbita e instó a las demás naciones a que siguieran su ejemplo.

Cualquier llamamiento, por muy noble que sea, acabará extinguiéndose cuando se hagan sonar armas y llegue la hora para la acción. ‘Rusia dispone de todos los recursos necesarios para dar una respuesta adecuada a los países que desplieguen sus armas en el espacio’ – advirtió el ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov, durante su visita de agosto pasado a China. Ivanov reconoció que Estados Unidos y Rusia ya explotan activamente el espacio para diversos fines militares aunque lo hacen ‘hasta cierto grado, instalando allí equipos para comunicaciones, reconocimiento, asignación de blancos y otros pero no las armas’. ‘Si se procede al despliegue del armamento en el espacio, las consecuencias serán impredecibles’ – señaló el ministro ruso.

Para hacernos una idea al respecto, recordemos que Rusia también usa su parque de cohetes propulsores para los lanzamientos comerciales, transportando hacia la órbita los equipos de 30 ó 40 países. Y en realidad, ignora el contenido real de esa carga, por lo que su industria espacial, de forma indirecta, podría verse en la condición de rehén en un hipotético conflicto orbital, con la subsiguiente reapertura de la carrera armamentista en todas sus manifestaciones y, obviamente, con ‘respuestas adecuadas’.

Ya en 1983, el dirigente de la Unión Soviética Yuri Andropov proclamó una moratoria sobre el desarrollo de las armas espaciales. Era un gesto de buena voluntad, pues Moscú confiaba en que Washington renunciaría a su programa de ‘guerras estelares’.

La URSS había empezado a desarrollar sistemas militares antisatélite a finales de los 50 y logrado un notable avance en esta materia. El punto culminante, sin duda, fue el 18 de junio de 1982, cuando los militares soviéticos organizaron un simulacro a gran escala de la guerra nuclear y espacial que se prolongó por más de siete horas. Primero, se lanzaron desde los silos dos misiles balísticos intercontinentales UR-100; después llegó el turno de otros dos: uno, de mediano alcance, lanzado desde una plataforma móvil, y el otro, desde un submarino nuclear que se encontraba en el Mar Blanco.

Luego se lanzaron dos antimisiles para destruir las ojivas, mientras que en el cosmódromo de Baikonur despegaba un cohete para colocar en la órbita baja el satélite caza Cosmos-1379. Varias horas más tarde, este aparato se acercó a otro, Cosmos-1375, que imitaba en esas maniobras al Transit, satélite de navegación estadounidense.

A pesar de la prohibición oficial sobre los ensayos de interceptores espaciales, decretada el 18 de agosto de 1983, la empresa de defensa Saliut siguió trabajando, por cierto, en el proyecto Skif, una estación de combate espacial con armas láser y misiles a bordo.

En primavera de 2006, Moscú y Washington procedieron a las acciones reales. El coronel general Vladímir Popovkin, jefe de las Tropas Espaciales de Rusia, visitó a principios de marzo una serie de objetivos estratégicos en California y Florida, a invitación del general James Cartwright, jefe del Comando Estratégico de EE.UU.

Transcurrido un mes, Cartwright en persona realizó una visita al cosmódromo ruso de Plesetsk, así como al Estado Mayor y el Centro de Control de las Tropas Espaciales de Rusia.

Si las cosas siguen en este plan de apertura y confianza mutua, podremos olvidar todos los recelos y dar por sentado que el uso pacífico del espacio extraterrestre no tiene alternativa.